Incremento inesperado: cómo hacer frente al estrés.

Si usted es un empleado de tiempo completo de una empresa (y no es un profesional independiente), tarde o temprano tendrá que desempeñar el papel de líder. Muchas personas están horrorizadas por esta perspectiva.

Reacción típica a la promoción.

Imagina un empleado de oficina promedio llamado Pedro. El hombre se sentó en silencio, enterrado en el monitor, no tocó a nadie, cumplió con sus deberes diarios y un día "bueno" el jefe le dijo: "Peter, pensé aquí y decidí hacerte responsable por el nuevo proyecto. ¿Qué dices?" Petya está en shock, no sabe qué hacer. Se enfrenta a una tarea similar por primera vez. Y luego nuestra Petya se enfrenta a un dilema: proponga algún tipo de excusa (si aún funciona), abandonar el rol de gerente de proyecto, poniendo fin a su carrera, o aún superando su miedo y probando un nuevo rol.

Recomendaríamos a Petya la segunda opción. De lo contrario, permanecerá sentado frente a su computadora, estando contento con el rol de un empleado de nivel medio. Si desea realizar las ambiciones de su carrera, no tiene sentido descartar el papel de líder.

"¿Cómo puedo convertirme en un líder si no tengo cualidades de liderazgo?" - gimiendo Pedro. Es una pregunta lógica para una persona que tiene miedo del riesgo y la responsabilidad. Es muy simple: tú, Peter, por muy trillado que parezca, tendrás que desarrollar habilidades de liderazgo en ti mismo. Incluso si ahora parece imposible.

Consejo general: tomar una posición de observador.

La posición del líder novato no debe ser envidiada. Después de todo, el proceso de gestión de otras personas es inusual para él. Se siente como un turista que se encuentra en un país extranjero sin medios de subsistencia, abandonado a la merced del destino. La pregunta principal que atormenta al nuevo líder es: "¿Cómo voy a hacer frente a la enorme responsabilidad que me incumbe?"

De hecho, la mayoría de los temores de los ejecutivos novatos se deben a una falsa noción de liderazgo. Perciben a sus subordinados como bebés, que no pueden dar un paso sin su ayuda. Es hora de poner fin a este engaño.

La práctica demuestra que los líderes más exitosos son capaces de hacerse a un lado para que otros también puedan manejar. En los equipos flexibles y creativos no hay una separación clara entre el gerente y los subordinados. El proyecto es administrado por el empleado que mejor entiende sus detalles, independientemente de la edad, la posición y la experiencia.

Desde hace tiempo se sabe que un buen líder es aquel que puede delegar autoridad y no hace todo el trabajo por sí mismo. Incluso si está designado para ser responsable del proyecto, no debe tomarlo como su propiedad. Deja que otros contribuyan a ello.

La responsabilidad por el proyecto es un factor de gran motivación. Al confiar tareas importantes a tus pupilos, descubrirás talentos ocultos en ellos. Intentarán en beneficio de la causa común y se unirán más.

Muchos gerentes principiantes temen confiar en sus subordinados porque están acostumbrados a controlar todo constantemente. No pueden relajarse por un minuto, creyendo que otros no harán el trabajo tan bien como ellos. Esto lleva al estrés y la fatiga, porque toman demasiado. Entonces, si quieres convertirte en un líder efectivo sin sacrificar tus células nerviosas, necesitas aflojar un poco tu agarre. A continuación, veremos pasos específicos que lo ayudarán a lograr este objetivo.

Cómo convertirse en un líder y no volverse loco: 4 recomendaciones importantes

  1. Haz preguntas y escucha

    Averigüe qué motiva exactamente a sus subordinados y los entusiasma. Entonces comprenderá que no todos los empleados priorizan el dinero y el estado. Resulta que muchos de ellos, en primer lugar, piensan en la autorrealización y la posibilidad de beneficiar a la empresa y la sociedad. Piense en cada empleado no como un miembro del equipo sin rostro, sino como un individuo con sus propias necesidades y visiones del mundo.

  2. No le dé a sus subordinados soluciones ya hechas.

    La capacidad de dar directivas es una de las cualidades más importantes de un líder. Sin embargo, en algunos casos, hace más daño que bien. Sus subordinados se vuelven pasivos y no toman ninguna iniciativa. Entonces, la próxima vez, en lugar de darles una guía para la acción, pregúnteles su opinión. Pregúnteles: "¿Crees que debería cambiarse en esta situación?" o "¿Qué piensas, de qué manera se puede resolver este problema?". Esto le ayudará a ver la situación desde un nuevo ángulo y hará que sus subordinados sean más proactivos.

  3. Ser consistente

    Comenzando a trabajar en el proyecto, identifique previamente su rol. ¿Deben sus subordinados consultar con usted al tomar decisiones? ¿De qué parte del proyecto debería ser responsable, y de qué parte? No interfiera con el trabajo de los subordinados, incluso si le parece que están haciendo algo mal. Hágales saber que pueden contar con usted, y simplemente retroceder. De lo contrario, pensarán que eres inconsistente y no eres responsable de tus palabras.

  4. Discuta los resultados de cada proyecto con los subordinados.

    Al finalizar cada proyecto, resúmalo. Discuta con su equipo lo que logró lograr y lo que no logró. Analice los errores que usted y sus subordinados cometieron y piense cómo puede evitarlos en el futuro. Trate de hacer su crítica constructiva, de lo contrario los subordinados perderán todo el entusiasmo.

No guerrero en el campo

La capacidad de administrar es un arte que necesita aprender a lo largo de la vida. Un líder no solo debe resolver tareas a corto y largo plazo, sino también ser capaz de inspirar a otros a nuevos logros. El éxito de un gerente depende en gran medida de su capacidad para interactuar con su equipo. Un verdadero líder nunca menosprecia a sus subordinados, no se pone por encima de ellos. En cada empleado, él ve el potencial y los ayuda a revelarlo. Y finalmente, un verdadero líder entiende que solo los esfuerzos conjuntos pueden lograr resultados impresionantes.

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